Permisos de edificación caen 56% en el sector Oriente de la capital

Un análisis realizado por la consultora Colliers comparó la aprobación de permisos de edificación entre enero-abril 2021 y mismo periodo de 2022 en las comunas de Las Condes, Lo Barnechea, La Reina, Providencia Ñuñoa y Vitacura. De acuerdo a los resultados del estudio -que incluyó datos de proyectos de edificios habitacionales y algunos mixtos, de más de tres pisos- los permisos de edificación aprobados cayeron en promedio un 56%, destacando por lejos la comuna de Ñuñoa con una caída de 74%.


"La caída se debe en gran parte a la falta de certeza jurídica actual. Hoy un desarrollador inmobiliario puede obtener todas las aprobaciones en cada una de las instituciones que corresponda, sin ninguna seguridad de que finalmente podrá construir y obtener su recepción final. Esto, porque a pesar de ceñirse estrictamente a lo que aprobó, en el camino se producen cambios de autoridades o de criterio, que pueden llevar a la paralización de las obras e incluso a que se ordene la demolición de éstas. Todo eso cuando la Inmobiliaria ya ha invertido un capital importante, porque las mismas autoridades ya lo habían autorizado", explica Sergio Correa, Gerente Inmobiliario de Colliers.


Según el ejecutivo el escenario político nacional, en el cual se discute una nueva Constitución, da espacio a una natural incertidumbre para nuevas inversiones. "Esto se suma a la baja de las ventas de viviendas por las restricciones crediticias y la alta inflación existente, además de las dificultades que tienen hoy las inmobiliarias y constructoras para financiar sus proyectos. Por otra parte, la fuerte alza de los precios de materiales de construcción ha demorado la entrega de obras en ejecución y el ingreso de nuevos proyectos", detalla.


En el estudio se destaca que la comuna de Ñuñoa es la más llamativa por dos motivos: uno de ellos está ligado al funcionamiento de la modificación Nº18 al plan regulador comunal, "que dejó la planificación urbana bastante más restrictiva, disminuyendo alturas y densidades, por lo que bajó el interés de los desarrolladores por realizar proyectos".


Mientras que el tema de la incerteza jurídica ha tomado mayor relevancia en Ñuñoa, según Correa. "Hay proyectos aprobados en el municipio, y en instancias ambientales, son cuestionados posteriormente por los mismos organismos", concluye.

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